Con una superficie de 368 m² construidos, la propiedad ofrece una impresionante zona de recibo, donde destacan los suelos de mosaico de roble natural y un sofisticado sofá curvo que invita al descanso. Tres amplios ventanales inundan el espacio de luz natural, creando un ambiente cálido, luminoso y acogedor.
La cocina, semi-integrada y de diseño actual, está equipada con materiales y electrodomésticos de alta gama. Cuenta además con una práctica zona de lavandería con acceso directo a una agradable terraza. La vivienda dispone también de un aseo de cortesía y un aseo de servicio, aportando funcionalidad y comodidad para el día a día y para recibir invitados.